La Virgen detuvo el Sol hasta que los cristianos ganaron la Batalla de Tentudía

A mediados del siglo XIII -probablemente en 1247-, las tropas cristianas comandadas por Pelay Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago, se enzarzaron en una cruenta lucha contra las fuerzas musulmanas en el sur de Extremadura, al pie de Sierra Morena, cumpliendo con el mandato de acabar con cualquier presencia sarracena en el camino que iba desde Mérida a Sevilla, para asegurar, de esa forma, la retaguardia de las huestes de Fernando III “el Santo”, el cual asediaba, en aquel momento, la capital hispalense. 


La leyenda cuenta que, viendo que el combate no llegaba a su fin, y temiendo que la oscuridad de la noche pudiera favorecer al enemigo, Don Pelay Pérez Correa se encomendó a Dios, e imploró a la Virgen que el Sol se detuviera: “Santa María detén tu día”. Se dice que el Sol, efectivamente, quedó inmóvil en el cielo, y se sostuvo en el horizonte el tiempo necesario para que los cristianos lograran la victoria. En conmemoración de este milagro, el maestre ordenó levantar un templo -ahora monasterio- en honor de la Virgen de Tentudía en el lugar donde se produjo la batalla -a una altura de más de mil metros-, muy cerca de la actual localidad de Calera de León (Badajoz).

Aunque en la Crónica de Castilla existan varias referencias a la actividad militar del maestre Pelay Pérez Correa -conquistó importantes poblaciones bajo el mando de Fernando III “el Santo” y Alfonso X “el Sabio”-, no aparece ningún rastro del milagro de Tentudía, y es en la Chronica de las tres Ordenes y Cauallerias de Sanctiago, Calatraua y Alcantara (1572), escrita por Francisco de Rades y Andrada, donde se informa del Miraglo de Tudia: “En antiguos memoriales de cosas desta Orden se halla escripto, que el Maestre don Pelay Pérez Correa, haziendo guerra a los Moros por la parte de Llerena huuo con ellos vna batalla al pie de Sierra Morena, cerca de donde agora es Sancta María de Tudia. Dizen mas que peleando con ellos muchas horas, sin conoscer se victoria de vna parte a otra, como viesse que hauia muy poco tiempo de Sol, con desseo de vencer aquella batalla, y seguir el alcance, suplico a Dios fuesse servido de hazer que el sol se detuuiesse milagrosamente, como en otro tiempo lo hauia hecho con Iosue, Caudillo y Capitan de su pueblo de Israel. Y porque era dia de Nuestra Señora, poniendo la por intercessora, dixo estas palabras, Sancta María, deten tu dia. Dizese en los dichos Memoriales que milagrosamente se detuuo el Sol por espacio de tiempo muy notable, fasta que acabo el Maestre su victoria, y prosiguió el alcance.

En memoria deste milagro dizen hauer se edificado una yglesia por mandado del Maestre, y a costa suya, a la qual puso nombre Sancta Maria de Ten tu dia: y agora corrupto el vocablo se dize Sancta Maria de Tu dia. ”
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